¿Tienes el coche completo y aún así te has ofrecido a llevar a un amigo a casa? Aunque puedas aprovechar un poco más el espacio del asiento de atrás para que quepa otro pasajero no es aconsejable que lo hagas. Esta práctica supone un riesgo de seguridad y además puede costarte una multa.
Consultar cuántas personas pueden viajar en tu vehículo es sencillo. No se trata de calcular a ojo el espacio disponible sino de echar un vistazo a la Tarjeta de Inspección Técnica del coche que es uno de los papeles del coche que nunca deben faltar en tu guantera. Un truco rápido por si no puedes buscar el documento en cuestión es contar el número de cinturones de seguridad. Recuerda que cada pasajero debe llevar abrochado el suyo en cada viaje o desplazamiento cotidiano.
Ojo, siempre hablamos de ocupantes o pasajeros sin hacer distinciones porque en este sentido no importa que viajemos con niños o adultos. Eso de que los niños cuentan como media plaza no es cierto puesto que los más pequeños de la casa deben ir en su correspondiente sillita infantil o utilizar el cinturón.
Si viajas en familia conocer la normativa es fundamental. Algunos niños de 12 años ya miden o superan los 1,35 metros de altura. En estos casos pueden ponerse el cinturón de seguridad del propio coche siempre que se ajuste correctamente.
Debes comprobar que la banda diagonal del cinturón de seguridad pase por la clavícula, sobre el hombro y esté pegada al pecho. Por su parte, la cinta inferior debe quedar lo más baja posible sobre la cadera. Cuidado con este detalle clave: si la banda del hombro toca el cuello o pasa por debajo del mentón cualquier niño o niña necesita un asiento elevador.
Además, los sistemas de retención infantil plantean un reto para optimizar el espacio. Estas sillas no pueden rozarse entre sí lo que muchas veces se traduce en que el límite real de ocupantes del coche no te lo dará el número de asientos o los cinturones de seguridad sino cuántas sillitas caben correctamente instaladas.
Llegados a este punto, conviene hacer hincapié en las sanciones. Si el número de pasajeros extra implica aumentar en un 50% el número de plazas autorizadas, sin contar la del conductor, estamos ante una infracción grave.
Vamos con un ejemplo para entenderlo mejor. Imagina que se suben ocho personas a tu coche de cinco plazas. Si te pillan en un control los agentes pueden inmovilizar el coche, sancionarte económicamente o incuso quitarte puntos del carnet de conducir.
Pero aquí no acaba todo. Viajar en coche con más pasajeros de lo permitido trae consigo la pérdida de derechos frente a tu compañía de seguros en caso de accidente. Será el propio tomador de la póliza quien deba rascarse el bolsillo para reparar los daños materiales ocasionados y hacer frente a cualquier tipo de indemnización.
Como ves, los peligros e inconvenientes de superar el número permitido de ocupantes del coche son graves. No intentes ahorrar tiempo o espacio cometiendo una infracción de tráfico. ¡Siempre puedes alquilar un coche o una furgoneta para viajar en grupo!