Seleccionar página

Hacer la Ruta del Quijote en coche es una excelente manera de conocer los escenarios emblemáticos de la novela más famosa de Cervantes. Molinos de viento, cuevas misteriosas o pueblos que aún conservan el encanto de la Edad Media. ¿Preparado para seguir los pasos del caballero de brillante armadura más singular?
En Furauto sabemos que siempre estás buscando nuevos destinos para tus viajes en coche y hoy hemos querido hacer un guiño a Don Quijote de La Mancha, uno de los libros escritos en español que han alcanzado mayor reconocimiento internacional. ¡Vamos a explorar los pueblos y rincones que inspiraron este fantástico relato!

  • Puerto Lápice: Este será el punto de partida de nuestro viaje. Allá por el siglo XVI el insigne caballero Don Quijote de La Mancha vivió algunas de sus aventuras en este pueblo. Y no es de extrañar que así fuese dado que por aquella época la localidad era lugar de paso habitual para mercaderes y diligencias.
    Sus posadas eran especialmente populares y parece que la tradición continúa en la Venta don Quijote. Te recomendamos que te detengas aquí a coger fuerzas para el resto de la ruta. No te puedes ir sin probar el pisto o las migas.
  • Argamasilla de Alba: ¿Sabías que Miguel de Cervantes empezó su particular novela de caballerías cuando estaba encerrado en la cercana cueva de Medrano? Por esta razón, la cueva ha sido declarada Monumento de interés Histórico-Artístico. La visita a sus salas abiertas al público no te dejará indiferente.
  • Campo de Criptana: Aquí se produjo el conocido episodio de la lucha contra los gigantes que eran en realidad molinos de viento. De hecho, en Campo de Criptana todavía se conservan alrededor de diez molinos de aquellos tiempos.
    Si te apetece estirar las piernas y hacer algo de turismo cultural puedes aprovechar la ocasión para ir a ver un molino por dentro. Y, si las fechas de tu estancia coinciden, recuerda que el primer domingo de cada mes se celebra un espectáculo en el que las aspas de los molinos son las protagonistas. Algo que seguro que encantará a los más pequeños de la casa.
  • El Toboso: Por fin llegamos al hogar de la hermosa Dulcinea del Toboso. Como no podía ser de otro modo, se ha habilitado una Casa-Museo de Dulcinea. Sus rincones más característicos son el lagar, la almazara y el palomar. ¡Será como si hubieras viajado atrás en el tiempo!
  • Las lagunas de Ruidera: Este espacio natural es perfecto para pasar un día al aire libre disfrutando de la belleza del paisaje. Las lagunas y las cascadas se entremezclan con fabuloso encinares poblados de aves. ¡Una gran oportunidad para sacar la cesta de pícnic del maletero del coche!
  • La Cueva de Montesinos: Probablemente imagines a Don Quijote entrando en esta cueva listo para enfrentarse al peligro y quedándose finalmente dormido. Pero la Cueva de Montesinos también encierra otros tesoros como pinturas del Paleolítico o restos arqueológicos de la época romana.

Como ves, la Ruta del Quijote es realmente especial. Será un viaje único en el que la buena comida, las maravillas naturales y las curiosidades históricas están aseguradas. ¡Sumergirse en la obra de Cervantes puede ser muy divertido!