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Los problemas para aparcar en la playa son una constante durante las vacaciones de verano. El sol, la arena y el mar son una tentación a la que no podemos resistirnos pero cuando llega el momento de buscar un hueco para estacionar nuestro vehículo el estrés se dispara. Hoy veremos algunas de las situaciones más comunes a las que podríamos enfrentarnos para así estar preparados.
Como no podía ser de otra forma, uno de los principales inconvenientes a la hora de dejar el coche en la playa es que la afluencia de vehículos en las zonas costeras se multiplica. No somos los únicos deseosos de escapar por unas horas del calor y eso acaba notándose en la carretera.
Este incremento del tráfico suele venir acompañado de la falta de plazas de aparcamiento suficientes para cubrir la demanda. Las prisas por plantar la sombrilla en la arena pueden inducirnos a cometer infracciones de mayor o menor calado con tal de estacionar nuestro coche. Desde el equipo de Furauto te recomendamos que seas paciente y respetes siempre la normativa de tráfico.
Ante la descorazonadora escena de parkings atestados y largas hileras de vehículos en los accesos a la playa es normal optar por la solución rápida y dejar el coche en doble fila. El temor a recibir una sanción se aplaca diciéndonos a nosotros mismos que serán sólo unas horas.
Ojo, esta práctica no sólo es uno de esos errores que se cometen al conducir en verano. Aparcar en doble fila es peligroso para tu bolsillo porque puedes recibir una sanción pero también entraña riesgos en materia de seguridad vial. Recuerda que está terminantemente prohibido estorbar la libre circulación del resto de los conductores.
Aunque no existe una solución sencilla para aparcar en la playa sin preocupaciones sí que hay una serie de buenas costumbres que puedes aplicar para que la búsqueda de un hueco para tu coche no acabe convirtiéndose en un suplicio.
Como sabes, la planificación es esencial cuando viajas en coche. Por esta razón, te sugerimos que elijas bien el horario en el que vas a ir a la playa. Por lo general, entre las nueve y las once de la mañana hay menos tráfico y te será más fácil aparcar.
Y siempre queda la opción de darse un baño por la tarde dado que hay más posibilidades de encontrar plazas libres. Los parkings pueden serte de gran ayuda. Tu tranquilidad en la playa bien merece desembolsar una pequeña cantidad de dinero.
El último consejo consiste en que pierdas el miedo a caminar unos metros. Gran parte de los conductores se empeñan en dejar el coche prácticamente junto al mar así que si decides andar un poco te será más sencillo aparcar.
En suma, es casi inevitable tener problemas para aparcar en la playa pero si te lo tomas con calma te darás cuenta de que no es tan complicado encontrar un sitio apropiado para dejar tu vehículo por un rato.