Seleccionar página

Hoy en Furauto nos vamos hasta la isla de Lanzarote para visitar el Parque Nacional de Timanfaya. La actividad volcánica de la zona ha modelado un paisaje de lo más curioso en el que la riqueza de la vida salvaje se combina con los restos de la destrucción.
Tanto si acudes a nuestras oficinas para recoger tu coche de alquiler en Lanzarote como si dispones de tu propio vehículo para desplazarte hasta este parque tendrás que resolver la cuestión del aparcamiento. Por fortuna, hay un párking en el Centro Cultural y Turístico de las Montañas del Fuego en el que puedes estacionar tu vehículo con total tranquilidad.
Y ya que estás aquí puedes aprovechar para visitar el museo del Timanfaya. En sus salas aprenderás algunas cosas interesantes acerca del impacto que han tenido las diversas erupciones volcánicas en la región a lo largo del tiempo. ¡Muy educativo si vas con niños!
¿Sabías que en el siglo XVIII hubo una importante erupción en las cercanías de la localidad de Yaiza? Fueron nada más y nada menos que seis años en los que la lava y las cenizas destruyeron al menos treinta localidades de la isla.
Cualquiera diría que este desastre natural tendría consecuencias funestas para los habitantes de Lanzarote pero por el contrario resultó que las cenizas que la lava dejó tras de sí hicieron que el suelo fuera increíblemente fértil.
A estas alturas, te estarás preguntando qué se puede ver en el Parque Nacional de Timanfaya. La primera impresión de los viajeros siempre es que la tierra ha quedado arrasada. No en vano, el entorno es fundamentalmente rocoso.
Que no te engañen tus sentidos porque este es el reino de más de doscientas especies de invertebrados. Lagartos y salamandras comparten su hogar con aves como las lechuzas, las tórtolas o las perdices.
Como podrás imaginar, la vegetación no es muy frondosa pero no significa que las plantas no hayan logrado abrirse camino incluso ante estas condiciones en las que la escasez de agua y el sol abrasador hacen de las suyas. Eso sí, no esperes nada fuera del liquen, la malvarrosa o el junco.
Y terminamos con una rareza. ¿Has oído hablar del lapilli? Esta piedra volcánica ha puesto su granito de arena para el desarrollo de la flora del parque dado que contribuye a mantener la humedad del suelo.
En suma, la excursión al Parque Nacional de Timanfaya es muy instructiva y te permitirá entender mejor los motivos por los que la isla de Lanzarote se ha convertido en Reserva de la Biosfera. Se trata de un delicado equilibrio entre la vida y la muerte único en el mundo.