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Hoy en Furauto queremos recomendarte algunos museos para niños en Madrid. El verano es sinónimo de playas y piscinas pero si tienes que quedarte en casa o la costa no te atrae siempre es bueno contar con alternativas para mantener entretenidos a los más pequeños.
¿Tienes hijos o te toca cuidar de los peques mientras sus padres trabajan este verano? Pues tanto si estás pensando alquilar un coche en vacaciones para pasar unos días en la capital como si vives en Madrid y no puedes viajar lo cierto es que es importante que busques opciones para que los niños disfruten de sus vacaciones.
Llevar a los niños a un museo es beneficioso para su desarrollo y su educación pero esto no significa que la experiencia tenga que ser aburrida ni estar centrada únicamente en aspectos académicos.
De hecho, lo más recomendable es empezar por ir a museos específicamente diseñados en función de los intereses del público infantil. De acuerdo, la visita al Museo del Prado es una de las paradas clásicas de cualquier itinerario turístico por Madrid pero los niños pueden sentirse abrumados por la cantidad de salas y cuadros que no les suenan de nada.
Por este motivo, se debe despertar la curiosidad de los niños acudiendo con ellos a museos que les resulten más atractivos. Con el tiempo aprenderán a apreciar el arte y la historia pero hay que ir paso a paso. Más abajo tienes algunas ideas que pueden ser de utilidad en este sentido:

  • Casa Museo Ratón Pérez: ¿Hay algún niño que no espere con ilusión la llegada del ratoncito Pérez cuándo se le cae un diente? Pues para conocer mejor la historia de este singular personaje nada mejor que visitar su casa museo.
    Las primeras noticias de esta historia se remontan al siglo XIX. RESULTA QUE Luis Coloma le reveló a Alfonso XIII la existencia del ratón Pérez el día que el futuro rey perdió su primer diente para que no tuviera miedo de quedarse sin dentadura. Los fines de semana se suelen organizar juegos y actividades para los niños que no puedes perderte.
  • Museo del Ferrocarril: A todos nos gustan los trenes así que no es de extrañar que esta sea nuestra segunda parada en este recorrido cultural. No se trata de ver una serie interminable de exposiciones sino de participar en talleres dónde los niños pueden aprender dando rienda suelta su creatividad. El plato fuerte de la visita consiste en subirse al Tren de Jardín y disfrutar de un viaje muy especial.
  • Museo Nacional de Ciencias Naturales: No podemos terminar este artículo sin guiñarle un ojo a la ciencia. En este museo se ofrece un programa educativo especial para visitas familiares. Hay de todo, desde las típicas visitas guiadas hasta acampadas.

¿Te imaginabas que había tantos museos para niños en Madrid? Y aquí sólo se han mencionado unos pocos. Como ves, la diversión no está reñida con aprender cosas nuevas. ¡Llena tus vacaciones de momentos para recordar!