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¿Te apetece una visita al Monasterio de Piedra? Aquí podrás ver mucho más que una edificación cisterciense pues el conjunto arquitectónico se encuentra en las cercanías de un hermoso parque natural en el que se se puede disfrutar de numerosas actividades. ¡Arranca tu coche que nos vamos!
El Monasterio de Piedra en sí es una propiedad privada situada en las afueras del pueblo de Nuévalos. Si alquilas un coche en Zaragoza con Furauto podrás llegar en una hora y media aproximadamente. La distancia perfecta para una excursión corta.
Podemos hacer tres cosas: Comprar la entrada para acceder al parque natural en sí, quedarnos sólo con un recorrido guiado por el monasterio o ver una exhibición de aves rapaces. Esta es la mejor época del año si te decantas por esta alternativa ya que el espectáculo se celebra de marzo a octubre.
Con independencia de la actividad que desees realizar te recomendamos ir con ropa cómoda y llevar encima una botella de agua por persona. Ojo, las rutas por el parque natural discurren por sendas estrechas y grutas por lo que el acceso en silla de ruedas o con carritos de bebé no es posible. Y si te gusta planificar tus escapadas con tiempo recuerda que comprando las entradas correspondientes por Internet puedes ahorrarte hasta un 10% del importe.
Pero a pesar de los problemas de accesibilidad descritos más arriba no creas que el parque del Monasterio de Piedra es un entorno salvaje. La mano del hombre está muy presente aunque no disminuye ni un ápice la belleza de sus praderas y sus impresionantes cascadas.
Las rutas de senderismo están señaladas de forma clara y las magníficas vistas desde arriba que pueden disfrutarse desde la cascada de la Cola de Caballo se entremezclan con tramos que discurren por cuevas angostas en las que las formas que adoptan las rocas son las verdaderas protagonistas. Por si te lo estás preguntando el recorrido puede durar una media de tres horas contando con las paradas para descansar y tomar fotografías.
No te puedes ir sin echar un vistazo al corral de aves rapaces. Aquí podrás contemplar búhos, lechuzas, halcones, águilas y buitres. Esta puede ser una actividad enriquecedora ya que el personal encargado del cuidado de estos ejemplares te explicará todo lo que quieras saber sobre ellos. ¡Esto les encantará a los más pequeños de la casa!
Si todavía te quedan fuerzas después de la caminata puedes ir a ver el Monasterio de Piedra propiamente dicho. El itinerario guiado dura unos 45 minutos más o menos. Entre los lugares más destacables están el claustro principal, la sala capitular, el altar barroco, la abadía y el calefactorio.
Para terminar, puedes acercarte hasta el Paseo Cortes de Aragón para comer algo. Los pinchos son la estrella de la oferta gastronómica y son muy variados. Tortilla, encurtidos, setas… ¡Se te hará la boca agua!
En definitiva, en el Monasterio de Piedra no tendrás ocasión de aburrirte. Paisajes únicos, exhibiciones de aves rapaces en acción, maravillas arquitectónicas, historia y deliciosos platos. ¿A qué esperas para ir a Zaragoza?