En esta época del año muchos conductores apuestan por coger el coche de madrugada para evitar los atascos y las altas temperaturas. Sin embargo, esta táctica esconde una serie de falsas creencias que conviene tener muy claras antes de ponerte al volante.
¿Piensas que salir a las tres o las cuatro de la mañana garantiza una ruta en coche despejada y tranquila? Conducir por la noche tiene sus propios desafíos y no es tan sencillo como imaginas.
Uno de los mitos más extendidos sobre conducir de madrugada es dar por hecho que estarás completamente solo en el asfalto. Vale, te libras de las típicas retenciones diurnas pero no olvides que durante las horas previas al amanecer las vías suelen estar muy transitadas por vehículos pesados de transporte de mercancías.
Por otro lado, también puedes cruzarte con personas que regresan a casa después de una noche de ocio y eso exige un esfuerzo de concentración por tu parte para evitar sobresaltos durante tu viaje.
Combatir el calor al volante es fundamental pero aprovechar la bajada de los termómetros durante la noche tiene sus riesgos. Conducir a horas intempestivas altera en gran medida tu reloj biológico debido a que el cuerpo humano está programado para descansar de noche y no para mantener la atención fija en la carretera.
En otras palabras, coger el coche de madrugada provoca que la fatiga y la somnolencia aparezcan mucho antes y de forma repentina. Ese agradable frescor exterior no compensa la sensación de cansancio ni la falta de reflejos que trae consigo.
Otro aspecto que se suele pasar por alto es la drástica reducción de la visibilidad. El campo visual se estrecha enormemente en la oscuridad y eso tiene su impacto en la conducción.
Tu capacidad para calcular la velocidad de otros vehículos, evaluar las distancias o reaccionar ante un imprevisto, como un obstáculo en la calzada, es netamente inferior a la que tendrías viajando a plena luz del día.
En conclusión, conducir de madrugada para evitar el calor no siempre es la estrategia más eficaz ni más segura para tus desplazamientos en coche. Si te ves obligado a conducir de noche recuerda dormir las horas necesarias el día antes del viaje y aplicar una dosis extra de prudencia hasta que llegues a tu destino.