¿Sabías que si acabas sacarte del carné de conducir hay normas específicas para ti? Disfrutar de la libertad que te dan los viajes en coche por primera vez es una gozada pero tu aventura al volante empieza con ciertas limitaciones.
En general, un conductor con menos de un año de experiencia suele tener dudas a la hora de maniobrar y unos reflejos algo más lentos fruto de la falta de práctica. Por este motivo, es imprescindible que redoblar esfuerzos y circular con los cinco sentidos puestos en lo que ocurre en la calzada durante tu primera etapa como conductor.
¿Has oído hablar de una restricción de velocidad para conductores novatos? Hasta el año 2011, si aprobabas el carné de conducir no podías superar los 80 km/h durante el primer año, sin importar el tipo de vía.
Por suerte, esta norma ya no está en vigor gracias a la mejora del estado de las carreteras y a una mayor conciencia de la importancia de formarse en materia de seguridad vial. Hoy en día, debes respetar los mismos límites de velocidad que el resto de coches.
Ojo, esto no significa que tengas que seguir exactamente las mismas reglas de circulación ya que existen algunos casos especiales. Por ejemplo, hay una diferencia tangible en tu saldo de puntos del carné de conducir. En otras palabras, no partes con los doce puntos habituales sino con ocho.
Se trata de una medida pensada para que demuestres tu responsabilidad durante tu primera etapa al volante. Si consigues pasar dos años sin recibir sanciones que te resten puntos del carné alcanzaras la docena automáticamente.
Y como es lógico, debes llevar la L durante tu primer año como conductor. Esta letra blanca sobre fondo verde tiene que colocarse en el cristal trasero del coche de tal modo que sea fácilmente visible.
La idea no es estigmatizarte o ponerte de los nervios sino todo lo contrario. Este es un aviso de que aún sigues aprendiendo para que el resto de conductores estén atentos a tus maniobras y sean pacientes contigo.
Por último, hay que hacer hincapié en el siempre peliagudo tema de la tasa de alcohol permitida. Por supuesto, la mejor política es no beber ni una gota de alcohol si vas a conducir. En España la tasa máxima permitida de alcohol en sangre es de 0,25 miligramos. No obstante, cuando hablamos de conductores novatos el límite se sitúa en 0,15 miligramos por cada litro de aire expirado.
Como ves, las limitaciones que sufre un conductor novel no son muchas y todas están pensadas para aumentar su seguridad y enseñarle a ser prudente cuando coge el coche. Lo esencial es aprovechar este periodo inicial para ganar experiencia de forma segura sin dejarse llevar por los nervios.