Hoy te mostramos cómo pulir las llantas de tu coche. En Furauto sabemos que cómo buen amante de la carretera querrás que tu vehículo tenga una imagen impecable así que vamos a ver algunos trucos para dejar tus ruedas como nuevas. ¡Remángate la camisa y saca un trapo!
Como recordarás, ya hemos comentado en alguna que otra ocasión ciertas formas de personalizar tu vehículo y cambiar su aspecto. Pintar tu coche e incluso tunearlo a fondo son opciones que siempre están ahí. ¿Pero te has planteado cómo una buena limpieza de llantas puede realzar la apariencia de un automóvil?
Si ese es el caso y te gusta trabajar en tu garaje estás de enhorabuena porque desde el equipo de Furauto vamos a explicarte paso a paso como dejar relucientes unas llantas de aluminio. El pulido es bastante laborioso así que si no tienes un mínimo de experiencia o te faltan el tiempo y las ganas te recomendamos que acudas a los profesionales.
Lo primero que debes saber es que es natural que el aluminio pierda lustre con el paso del tiempo pero afortunadamente es algo que tiene arreglo. Antes de sumergirnos de lleno en la tarea de pulir hay que desmontar las llantas y quitarles el polvo y la suciedad incrustada.
Encontrar productos de limpieza específicos para el pulido de aluminio no es difícil y son bastante efectivos. No obstante, si prefieres una opción más económica siempre puedes optar por remedios caseros como el vinagre, la sal y la harina aunque si no sabes bien lo que haces esta alternativa puede ser problemática y engorrosa.
Para evitar complicaciones vamos a darte una lista de los productos de limpieza básicos que podrás comprar en cualquier tienda:

Material necesario para pulir el aluminio:

  • Agua y jabón
  • Esponja de pulir
  • Dos lijas de agua de distintos tamaños
  • Pasta para pulir aluminio
  • Algodón especial para metales
  • Pastillas para pulir

Una vez que tienes todos los materiales a mano y las llantas libres de suciedad es el momento de empezar a pulir. Ten en cuenta que las lijas han de dejarse en remojo en una solución de agua y jabón durante varios minutos antes de ser utilizadas.
Coge la lija más gruesa y pásala por la superficie de la llanta siguiendo la misma dirección. En otras palabras, mueve la lija de arriba a abajo o de izquierda a derecha pero procura no cambiar de sentido durante el proceso.
Cundo hayas acabado coge la lija de menor tamaño y repite la operación pero esta vez en sentido contrario a como lo hiciste en un principio. Es decir, si antes lijaste de arriba a abajo ahora deberás hacerlo de abajo a arriba. Aunque parezca mentira el resultado final será mucho más vistoso que si se lija en círculos.
¡Horror! ¡Las llantas están arañadas! Es normal así que no te asustes. Pasa la pastilla de pulir por la superficie de la llanta con cuidado de no dejarte ningún hueco y extiende la pasta para pulir con la esponja hasta que obtengas el acabado que quieres. Para terminar, limpia la llanta con el algodón especial para metales y obtendrás una ración de brillo extra.
Ahora que ya has aprendido cómo pulir las llantas de tu coche sólo necesitas practicar para conseguir los mejores acabados sin apenas esfuerzo. ¡Tus ruedas serán las más brillantes de la carretera!