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Si todavía no sabes cómo desinfectar tu coche en profundidad desde Furauto te damos las claves para conseguir la máxima limpieza. Que tu vehículo esté impecable requiere algo de tiempo y esfuerzo pero los resultados merecen la pena. ¡Ponte ropa de trabajo!
Como profesionales del alquiler de vehículos en nuestro equipo damos gran importancia a la higienización de nuestros coches y furgonetas tanto por dentro como por fuera. Seguro que recuerdas nuestros consejos para limpiar una furgoneta por dentro o acerca de cómo pulir las llantas del coche.
Hoy vamos a ir un paso más allá y nos centraremos en el proceso de desinfección de vehículos. Que tu medio de transporte sea un espacio libre de gérmenes es esencial en estos tiempos que corren y por esta razón vamos a detallar los pasos a seguir. ¡Presta atención y verás que no es tan complicado!
En primer lugar, es recomendable que cuentes con un aspirador portátil para repasar la tapicería. Como es lógico, con el tiempo se acumulan el polvo, la trena e incluso pequeñas piedrecita que no sólo ensucian tus asientos sino que también pueden acabar por deteriorarlos más allá de todo remedio.
Lo siguiente que debes hacer es limpiar las alfombrillas. No es ninguna sorpresa que el lugar ene le que se ponen los pies sea uno de los sitios en los que más se acumule la suciedad. Tanto si tus alfombrillas son de goma como de tela debes sacarlas del automóvil y sacudirlas a conciencia.
Luego pasa el aspirador y pulveriza o sumerge las alfombrillas en una solución de agua y desinfectante. A ver, la lejía debe ser tu primera opción pero si no quieres que el color de tus alfombrillas quede dañado irremediablemente usa productos menos agresivos como los ecológicos, por ejemplo.
Ahora llega el turno del salpicadero y demás superficies duras del interior y el exterior del coche. La parte interna de las puertas, el paragolpes o la carcasa de los espejos retrovisores entrarían dentro de este grupo.
Ojo, mantén los productos de limpieza derivados del petróleo lo más lejos posible. Puedes utilizar el tradicional lavavajillas o el vinagre blanco. Para casos desesperados o en los que es necesaria una limpieza exhaustiva siempre quedan los derivados del amoniaco. ¡No te olvides del pincel para repasar los huecos más pequeños y la ventilación!
Para terminar, dale a las superficies de cristal como los espejos retrovisores o las lunas del automóvil con un limpiacristales. Mover la bayeta en círculos es lo mejor para que no queden huellas y te asegures de cubrir toda la superficie sin dejarte ninguna zona.
En esencia esto es todo lo que hace falta para desinfectar tu coche. Como viene siendo habitual, si necesitas ayuda puedes acudir a un lavadero de coches profesional para asegurarte de que el trabajo se lleva acabo con la máxima garantía.