Pensamos que Mallorca es solo un destino ideal para el verano. Pero nada de eso. La isla más grande de las Baleares ofrece grandes rutas en otoño-ivierno.

Disfrutar de la capital con menos turistas, de las rutas por la Tramontana, y de la gastronomía de Mallorca es mucha veces más placentero en épocas de menos afluencia. Además, el alquiler de coches en la isla, más colapsado y elevado de precio durante el verano, está también mucho más económico, como puedes comprobar en nuestro comparador de precios para alquiler un coche, donde siempre buscamos las mejores ofertas para ti y los tuyos.

Palma de Mallorca

Aquí te dejamos varios planes, razones e ideas para disfrutar de Mallorca en toda su plenitud durante el invierno de cara a los próximos puentes de diciembre, Navidades y Año nuevo. Apunta:

1- Disfrutar de las tradiciones que no puedes ver en verano

Mallorca es una isla milenaria cuya cultura a veces nos pasa desapercibida cuando vamos en verano. Pero en invierno se dan en varios pueblos fiestas muy tradicionales y espectaculares que debes apuntar. Los foguerons, para disfrutar de las torradas o barbacoas tradicionales o los dimonis y correfocs, tradiciones ligadas con el fuego que te dejarán estupefacto. Debes apuntar especialmente las fiestas de Sant Antoni en Sa Pobla y Sant Sebastià en Palma de Mallorca (a mediados de enero).

2- Pasear por el centro de Mallorca y visitar La Seu sin turistas

Mallorca es uno de los epicentros del turismo europeo y por eso es normal que a veces resulte un poco agobiante recorrer su casco histórico. Un problema que sin embargo desaparece en invierno, donde podrás visitar La Seu, el castell de Bellver o el Palacio Real con mucha más comodidad.

3- Disfrutar de las zonas de playa y sus restaurantes

Si lo has hecho, ya sabrás lo agradable que es dar un paseo por la playa en otoño e invierno. Además, en zonas como Puerto Alcúdia o Santa Ponsa, donde están las terrazas más cotizadas en verano, podrás disfrutar de una mesa sin esperas y con las mismas vistas al mar.

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4- Hacer senderismo por toda la isla de Mallorca

Uno de los diamantes ocultos de Mallorca es el senderimos. La sierra de Tramontana y las rutas que unen pequeños pueblos están muy bien señalizadas por toda la isla con rutas de mayor y menor dificultad. El camino del Archiduque, la subida de Randa hasta el Monasterio de Cura o una visita al Monasterio de Lluc pueden ser buenos puntos de partida para tu aventura.

5- Disfrutar de La Tramontana con nieve

Porque además podrás disfrutar de algo que sucede casi todos los inviernos y que no puedes ver en verano. La Tramontana con nieve, un motivo más para sacar buenas fotos e incluso animarse a jugar con el trineo.

6- Hacer una ruta de bodegas

Los vinos bajo la Denominación de Origen de Mallorca, Binissalem, Pla y Llevant, Costa Nord, Malvasia de banyalbufar ofrecen agradables tours por sus bodegas para que puedas disfrutar de los mejores caldos que se hacen en la isla. Son más de 70 bodegas de las que puedes encontrar información aquí.

7- Visita el Palma Aquarium sin colas

El Palma Aquarium es uno de los acuarios más grandes de Europa y abre durante todo el año. Allí podrás ver, por ejemplo el tanque de tiburones más profundo de Europa: el Big Blue, además de multitud de especies del Mediterráneo en una cita muy especial para los niños.

8- Practica deportes náuticos o golf de forma menos saturada y más barata

Si te gustan los deportes náuticos debes saber que aunque muchas empresas cesan su actividad en invierno otras tantas siguen abiertas y con precios más reducidos. Dar un paseo en velero, hacer submarinismo o, si te quedas en tierra, jugar al golf también a precios mucho más económicos.

9- Hacer turismo gastronómico

La gastronomía malloquina, como en toda España, cambia con las estaciones, así que el invierno es un bueno momento para probar cómo hacen el asado por la isla, el arroz sucio, los caracoles a la mallorquina o todos los platos elaborados con sobrasada.

10- Y muy importante, todo es más económico

Porque ahorrarse unos euros y visitar Mallorca como nadie, no tiene precio.