Transportar bicicletas en el coche siempre ha sido un asunto espinoso. Las cuestiones del espacio disponible así como de la sujeción al vehículo para evitar accidentes en la carretera son problemas que preocupan enormemente a los amantes del deporte al aire libre. ¿Vemos algunas alternativas para solventar estas dificultades?
Quizá algunos de nuestros lectores estén pensando algo así: ¿Por qué cargar la bicicleta en el coche y no salir con ella directamente? Por supuesto, siempre está esa opción pero si lo que se busca es montar en bici por la sierra o el campo la cosa se complica. Lo normal es que tengas que conducir un trecho para llegar a destino.
Si vas en coche, meter la bicicleta en el interior del vehículo está descartado. El espacio de los asientos traseros no es lo bastante grande como para que quepan personas y bicis al mismo tiempo. Así es imposible realizar una excursión con la familia o los amigos.
Además, para que la bicicleta entre bien en el coche lo normal sería desmontar los asientos e incluso las ruedas. Ni que decir tiene que eso es un engorro que te hará perder mucho tiempo. Y encima en algunos casos se puede deteriorar la bicicleta si nos equivocamos recolocando las piezas.
Por otro lado, la seguridad también entra en juego ya que si ponemos una bici sobre los asientos traseros debe ir correctamente sujeta para que no entorpezca la conducción al moverse no salga despedida hacia delante en caso de accidente de tráfico. ¡Si no tomas las precauciones necesarias y te cruzas con las autoridades la multa puede llegar hasta los 100 euros!
A continuación, vamos a repasar con más detenimiento los distintos métodos para transportar bicicletas en el coche:

• En el techo: Estos sistemas sirven para llevar objetos grandes en el vehículo y son muy baratos. No cuestan más de unos 70 euros y se pueden quitar y poner fácilmente. Su principal desventaja es que merman la aerodinámica del coche. ¡Si tu intención es aparcar en un parking cubierto más vale que tengas cuidado y midas bien la altura hasta el techo del recinto!
• En el portón trasero: Aquí engancharemos la bicicleta a la parte de atrás del coche con cintas y ganchos. El montaje es algo más difícil que si se tratase de dispositivos para el techo pero eso depende de la habilidad de cada uno. No olvides que tráfico obliga a señalar la carga con una placa de franjas rojas y blandas llamada V-20. Ojo con no tapar la matrícula o las luces si no quieres ser sancionado.
• En el parachoques: Aquí habría que poner un gancho de remolque por lo que ese desembolso se uniría al del portabicicletas. Como podrás imaginar, la longitud del coche aumenta sensiblemente y la maniobrabilidad del vehículo se hace más cuesta arriba ya que el remolque se mueve de un lado a otro.

¿Ya sabes qué sistema prefieres para transportar las bicicletas en el coche? Los cierto es que cada una de estas opciones tiene sus pros y sus contras por lo que a la hora de decidirte tendrás que valorar cuál de ellas se adapta mejor a tus necesidades. ¿Todo listo para tu próxima ruta en bici?