Acercarte hasta la playa de Bolonia puede ser una gran idea si estás de vacaciones en esta segunda quincena de agosto y todavía no tienes planeada tu escapada veraniega. En este increíble paraje natural de la provincia de Cádiz podrás darte un chapuzón o sumergirte en la historia viendo las ruinas de Baelo Claudia. ¿Salimos a explorar?
Esta playa se encuentra a una media hora de Conil si vas en coche o furgoneta. Hay que reconocer que los accesos a Bolonia no son los mejores del mundo. Las carreteras son estrechas por lo que más vale que conduzcas con cuidado. No obstante, todo tiene su parte buena ya que la dificultad de la ruta hace que esta playa no esté llena a rebosar y puedas pasear y bañarte con tranquilidad.
A continuación, vamos a hablar de algunas de las cosas más interesantes que se pueden ver en Bolonia para que planifiques tus vacaciones en función de tus gustos y los de tus compañeros de viaje:

• La Gran Duna de Bolonia: Si nunca has estado por esta zona quizá te resulte increíble que una duna haya sido declarada monumento natural en el año 2001. Sin embargo, basta que eches un vistazo para comprender que los treinta metros de alto y los doscientos de ancho de esta extensión de arena no son algo que tomar a la ligera. En la actualidad, esta es una de las pocas dunas de nuestro país que sigue creciendo y avanzando tierra adentro con la ayuda del viento de levante.
Por si te lo estás preguntando te adelantamos que sí que está permitido subir a la cima de la duna. Las fotos desde esa altura son espectaculares y no hay nada como dejarse caer y rodar por este gigantesco y suave tobogán.
• La playa: Si la ascensión de la duna te ha hecho sentir como si estuvieras en el desierto puedes ir a refrescarte a la playa de Bolonia. Es una de las pocas playas vírgenes que todavía no han perdido su encanto salvaje. Eso sí, lo malo es que no hay socorristas ni nada parecido así que a la hora de lanzarse al agua hay que tener más precaución de lo habitual. Ten presente que al tratarse de una playa situada cerca del estrecho las corrientes son muy fuertes y pueden arrastrarte en un momento de descuido.
• Ruinas de Baelo Claudia: Durante la época romana este lugar era un centro de comercio marítimo que a su vez servía de conexión con lo que hoy sería Tánger. La prosperidad de Baelo Claudia se debe fundamentalmente a la industria de salazón del pescado y a la popularidad de salsas de consumo cotidiano como el garum, por ejemplo. Al gusto de los romanos por el garum le debemos el desarrollo de la actual pesca del atún de almadraba.

Como ves, la playa de Bolonia tiene mucho más que ofrecer a sus visitantes que además de sus blancas arenas y sus aguas cristalinas. Un viaje perfecto para los que buscan algo más que un lugar en el que refugiarse del calor. Aquí Naturaleza e historia se unen en una combinación única. ¿Te lo vas a perder?