¿Cuántas veces has intentado meter hasta el último bulto en el maletero antes de salir a la carretera rumbo a tu destino vacacional soñado? Seguramente te has visto en esa situación donde parece que llevas media casa a cuestas para pasar unos pocos días fuera.
Pues resulta que esta costumbre tan arraigada entre los conductores puede poner en riesgo tu seguridad al volante. Cargar tu vehículo hasta los topes afecta a la maniobralidad de tu coche y eso puede desembocar en un accidente.
Pero la preocupación por la seguridad y la responsabilidad al volante no son los únicos motivos para no sobrepasar la capacidad de almacenaje de tu coche. ¿Sabías que llevar contigo más equipaje del necesario supone un castigo para tu bolsillo?
Cuando el coche va lleno se consume más combustible al pisar el acelerador. Y por si esto no fuera suficiente también puedes recibir una sanción por superar la masa máxima autorizada (MMA).
Pero aquí no acaba todo: El funcionamiento de tu coche también va a resentirse debido al peso extra. Cuando el vehículo va lleno más allá de su capacidad la distancia de frenado se alarga muchísimos metros y eso impide que puedas detenerte a tiempo en caso de que se produzca imprevisto.
Y, claro está, notarás una pérdida de estabilidad muy alarmante al coger las curvas durante el trayecto. En otras palabras, tu coche no va a responder como siempre y esa incertidumbre hace que el peligro de sufrir un accidente de tráfico aumente.
Por otro lado, el sistema de suspensión también puede desgastarse a consecuencia del peso. Los amortiguadores y los muelles trabajan a marchas forzadas cuando superas la capacidad de carga recomendada por el fabricante de tu vehículo. Como imaginarás, esto acelera el desgaste prematuro de estas piezas con el consiguiente aumento del número de visitas al taller.
Tampoco podemos olvidarnos de los neumáticos. Cuando las gomas de las ruedas del coche soportan una presión excesiva contra el asfalto su temperatura se eleva. Este sobrecalentamiento dispara las probabilidades de sufrir un reventón inesperado cuyas consecuencias pueden ser catastróficas.
Por último, pero no por ello menos importante, toca hablar del motor. Los kilos adicionales dificultan la tarea de mantener una velocidad adecuada durante tus desplazamientos por carretera. Y al sistema de refrigeración tampoco le va mucho mejor, sobre todo durante los meses veraniegos.
Ahora ya conoces los motivos por los que conviene replantearse la cantidad de cosas que se van a llevar al planificar un viaje por carretera. Procura aplicar el sentido común en tu próxima escapada y nunca tendrás que preocuparte por los peligros de llevar demasiado peso en el coche.