Siempre hay que tener presentes los peligros de beber cuándo coges el coche en Navidad pero es importante recordar que esta precaución ha de extenderse a todos los meses del año. Cenas de empresa, reuniones familiares, salidas nocturnas con los amigos… ¡Si vas a conducir más vale que te tomes un refresco!

Si decides salir de marcha lo más probable es que te apetezca tomar una copa. Y es entonces cuándo se nos pasa por la cabeza la gran pregunta: ¿Cuántas copas puedo tomarme para no dar positivo en un control de alcoholemia?

En esta cuestión hay un error de base que no es otro que el pensar que no pasa nada por beber alcohol y coger nuestro coche o furgoneta. Una tasa de alcohol de entre sólo 0,2 y 0,4 gramos por litro ya empieza a provocar que se resientan nuestras capacidades para prestar atención a la carretera.

Además, en estas circunstancias atender a diferentes estímulos se vuelve casi una misión imposible. En consecuencia, como es lógico, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta de un modo increíble.

Para que te hagas una idea completa de los peligros de beber cuándo coges el coche en Navidad vamos a explicar un poco algunos de los efectos adversos que el alcohol tiene sobre la conducción:

  1. Aumento del tiempo de reacción al volante: Este no es un asunto trivial ya que al conducir la posibilidad de que se presente un imprevisto no se puede dejar de lado. Se nos puede cruzar una moto o un peatón justo en el momento más inoportuno, por ejemplo.

  2. Incapacidad para calcular la velocidad y las distancias: Esto es muy peligroso ya que podemos estar saltándonos las limitaciones de velocidad de una carretera sin darnos cuenta, chocar contra otro conductor… En el mejor de los casos podemos acabar abollando nuestro vehículo y haciendo una costosa visita al taller.

  3. Pérdida de visión: El uso de los espejos retrovisores al conducir es fundamental pero cuándo tenemos cierta cantidad de alcohol en sangre nuestra visión periférica así como el campo visual disminuyen de un modo significativo. ¡Vamos, que no ves por dónde vas!

  4. Deterioro de los reflejos: No es ningún secreto que cuándo se consumen bebidas alcohólicas los movimientos del cuerpo se vuelven más lentos. Esto puede impedirnos girar el volante o pisar el freno a tiempo, por ejemplo.

  5. Comportamiento irresponsable: El alcohol hace que nos mostremos más desinhibidos y locuaces pero lo más relevante para la circulación por carretera es que fomenta las acciones temerarias al darnos una falsa sensación de confianza y seguridad en nosotros mismos. No somos realmente conscientes del estado en el que estamos al beber un par de cervezas y por eso erradicar estas costumbres es tan complicado a pesar de la información de la que se dispone hoy día.

Como has visto, son muchos y variados los peligros de beber cuándo coges el coche en Navidad. Disfruta de las fiestas con los tuyos pero no corras riesgos innecesarios en tus desplazamientos por carretera. ¡Pide un taxi y todo solucionado!