Este será el año en el que los triángulos del coche se sustituyan por luces de emergencia portátiles que se instalan fácilmente en el techo del vehículo. Con esta medida la DGT pretende acabar con el porcentaje de accidentes de tráfico que se producen cuándo los conductores salen a la carretera para instalar los triángulos de señalización.

¿Recuerdas nuestro artículo sobre cómo actuar en un accidente de tráfico? Entonces hablábamos de la importancia de señalar correctamente el lugar del siniestro para que el resto de los conductores estén prevenidos y no se incremente el número de víctimas implicadas por desconocimiento de la situación o descuido.

Pues bien, durante años el modo correcto de marcar el sitio dónde se ha producido un accidente o una avería era salir del coche llevando un chaleco reflectante para colocar los triángulos del coche. Este 2021 la DGT ha decidido cambiar los tradicionales triángulos de peligro por luces de emergencia.

Como hemos dicho arriba, estas luces se colocan en el techo u otra parte de la carrocería del coche. Este sistema tiene dos ventajas respecto al anterior. La primera es que las señales luminosas son mucho más fáciles de ver incluso en condiciones adversas como un día de niebla, por ejemplo. La segunda virtud es que los conductores no tendrán que abandonar su vehículo para poner las luces.

¿Sabías que durante el año 2019 fallecieron casi 120 personas mientras iban a poner los triángulos del coche? A pesar de que en algunos casos las víctimas no llevaban el chaleco reglamentario la DGT ha optado por tomar cartas en el asunto y poner en marcha la nueva normativa.

Como es obvio, estas luces de emergencia contarán con un anclaje magnético para que cualquier persona pueda colocarlas sin problemas y sin salir del coche. Asimismo, este mecanismo evita que las luces se muevan o salgan disparadas a causa de un fuerte viento.

Por otro lado, mientras que antes era necesario ubicar los triángulos del coche a una distancia de unos 50 metros del vehículo en cuestión ahora las luces son capaces de alertar a los conductores que se hallen a un radio de un kilómetro.

Y aquí no acaban los avances tecnológicos. Las luces de emergencia podrán conectarse vía Bluetooth con nuestro móvil y alertar a los servicios de asistencia en carretera. Un medio más que nos permite pedir ayuda cuándo más falta nos hace.

En definitiva, es tiempo de despedirse de los triángulos del coche. Nos han prestado un gran servicio velando por nuestra seguridad en carretera durante años pero ha llegado la hora de dejar sitio a nuevos dispositivos más eficaces y cómodos de usar.