Preferencias de accesibilidad
Fuente Grande
Modo Alto Contraste
Modo Oscuro

Cuando salimos a la carretera en busca de nuevos destinos siempre ponemos interés en saber quién conduce. No obstante, la persona que hace las veces de copiloto en un trayecto por carretera también debe asumir ciertas responsabilidades y dejar de lado la idea de que todo el trabajo recae sobre el conductor.

Si te toca ocupar el asiento de delante es importante que recuerdes que tu misión principal es facilitar las cosas al conductor y mantener un ambiente propicio para que el viaje se desarrolle sin sobresaltos.

En primer lugar, resulta indispensable cumplir con las normas básicas de circulación. Todos los ocupantes del vehículo, incluido el copiloto, tienen la obligación de abrocharse el cinturón de seguridad desde el instante en que se cierran las puertas del vehículo.

Por otro lado, un buen copiloto ha de gestionar todos los sistemas del vehículo que puedan llegar a distraer a quien conduce. Programar la ruta en el navegador, buscar alternativas si encontráis retenciones, elegir la emisora de radio o ajustar la temperatura del climatizador son algunos ejemplos.

Y, por supuesto, es vital dar conversación al conductor para evitar que el cansancio haga mella en su capacidad de atención a lo que ocurre fuera del coche. Sucumbir a la fatiga al volante supone un gran riesgo.

Ojo, un copiloto debe tener presente que el estrés es igualmente peligroso. En otras palabras, nunca debes dedicarte a juzgar cada adelantamiento o generar discusiones que puedan caldear los ánimos.

Otra cuestión de suma importancia radica en vigilar el estado físico de la persona que conduce durante todo el recorrido. Tienes que ser tajante a la hora de imponer paradas periódicas cada par de horas para estirar las piernas, ir al baño y tomar algún refrigerio.

Todos sabemos que con la llegada del buen tiempo y las altas temperaturas es normal que apetezca disfrutar de unas cervezas frías en las áreas de servicio. Resistir la tentación en este tipo de situaciones es cruucial puesto que el conductor debe rehuir del alcohol y beber agua o refrescos con cafeína que le ayuden a mantener los reflejos intactos frente a cualquier imprevisto.

Como ves, ejercer de buen acompañante en la carretera es bastante fácil si prestas un poco de atención a los detalles. Sólo necesitas una pequeña dosis de empatía y de sentido común para lograr que vuestra ruta sea lo más entretenida y segura posible.