Sentarse al volante durante horas para completar largas rutas puede convertirse en algo estresante y agotador para cualquier profesional del transporte. Conducir demanda un nivel de concentración constante pero es importante que no descuides tu salud y tengas en cuenta la prevención de riesgos laborales.
Sin sorpresas. Conducir durante horas sin más compañía que la carretera que se extiende hasta donde alcanza la vista altera tu estado de ánimo. Y además está el asunto de los daños físicos ocasionados por estar en la misma postura demasiado tiempo dentro del camión o furgoneta.
Estamos ante dos de los riesgos laborales más comunes a los que cualquier conductor debe enfrentarse a diario. Para solucionar estos inconvenientes es crucial que sigas dos sencillas pautas.
La primera de las reglas que debes seguir si trabajas conduciendo o pasas mucho tiempo a bordo de tu vehículo es mantener una postura adecuada en el asiento del coche. Ajusta el asiento correctamente apoyando bien la espalda y realiza estiramientos periódicos para relajarte y al mismo tiempo evitar que las molestias musculares hagan de las suyas.
Ojo, no debes saltarte las paradas para descansar. Estas pausas cada dos horas previenen la fatiga al volante y mantienen tus reflejos alerta para reducir el riesgo de sufrir un accidente de tráfico debido a una distracción o a un aumento de tu tiempo de reacción ante los imprevistos que puedan surgir.
Otro aspecto a tener en cuenta es la ropa de trabajo. Quizá pienses que para conducir no hace falta vestir de una forma especial pero eso no es del todo cierto. Es esencial ponerse prendas transpirables y tampoco viene mal contar con zapatos antideslizantes que te ayuden a pisar los pedales del coche con firmeza y comodidad.
¿Sabías que para los conductores es imprescindible tener nociones básicas de primeros auxilios? Este tipo de conocimientos son de gran ayuda si te encuentras con un accidente de tráfico o si te ves involucrado en uno. Te aconsejamos no dejar de lado tu formación en este sentido para que sepas qué hacer en cada situación que se presente durante tu jornada laboral.
Para terminar, insistimos en la necesidad de acudir a tu taller de confianza y realizar revisiones periódicas a tu vehículo. Mantener los frenos y los neumáticos en estado óptimo es una cuestión clave de cara a tu seguridad en carretera.
Como has podido comprobar, las normas de seguridad laboral para conductores profesionales no difieren mucho de las que debemos seguir el resto de los amantes de los viajes por carretera. Tómate las cosas con calma, evita malas posturas, descansa cada dos horas y mantén tu vehículo siempre a punto. ¡Haciendo esto lo demás vendrá rodado!