Hoy vamos a dar unos sencillos consejos para aparcar tu coche. De esta forma no se escapará ningún hueco y moverte con tu vehículo por ciertas zonas de la ciudad dejará de ser un motivo de estrés. ¿Listo para descubrir los secretos de un correcto estacionamiento?
Lo principal cuándo se busca aparcamiento es no ponerse nervioso e impacientarse. De acuerdo, esto es algo más fácil de decir que de hacer pero realmente constituye la clave del éxito. Las prisas pueden hacer que se nos escapen sitios vacíos o que perdamos tiempo intentando meter el coche en espacios en los que no cabe.
Una vez que hemos visto el lugar en el que nos gustaría aparcar se debe poner el intermitente del lado correspondiente en el que se encuentra nuestro hueco. Esto no obedece a otro motivo que el de avisar a los conductores que vienen detrás de nuestra maniobra.
¡Ante todo tranquilidad! A nadie le gusta entorpecer el tráfico y algunos conductores tocan el claxon a las primeras de cambio sin esperar ni siquiera un minuto. No obstante, aparcar no es algo automático y lleva su tiempo hacerlo bien, respetando las distancias para poder salir después.
¿Pero cómo se tiene que aparcar? Pues hay tres maneras: En línea, en batería y en oblicuo. No te preocupes porque en este artículo podrás consultar los trucos para aparcar a la primera de cualquiera de estas formas.
Empecemos con una explicación más exhaustiva de cómo estacionar tu coche:

  • Aparcar el coche en línea: Has de situar tu coche en paralelo al vehículo que está delante del hueco en el que vayas a meterte. Para ello, tienes que alinear el eje trasero con el parachoques trasero de ese mismo coche que has tomado como punto de referencia. ¡No te olvides de mantener recto el volante!
    Ahora sí, toca girar el volante en la dirección en la que vas a aparcar. Luego, da marcha atrás hasta el momento en que que veas por el retrovisor el faro delantero izquierdo del coche de detrás. Para terminar, gira el volante hacia la acera y da marcha atrás de nuevo hasta que el coche quede dónde quieres.
  • Aparcar en batería: En esta ocasión tendrás que emplear como referencia el coche aparcado al lado del hueco que has encontrado. Sitúa tu coche en perpendicular al mismo y ten cuidado de guardar una distancia de medio metro. El siguiente paso es dar marcha atrás mientras giras el volante en la misma dirección en la que vas a estacionar. Ayúdate de los retrovisores interior y exterior para asegurarte de que no vas a chocar con nada. Por último, sólo tendrás que centrar tu coche en primera.
  • Aparcar en oblicuo: Este es el modo más simple de aparcar ya que no necesitas guiarte por la posición de ningún otro coche. En general, la técnica se reduce a estacionar metiendo directamente el morro del coche. Lo malo es que al salir la visibilidad no es muy buena y hay que poner especial atención para evitar chocar con algo.

¿Has visto lo fácil que es seguir estos consejos para aparcar tu coche? Seguro que ya no volverás a dejar pasar de largo un estacionamiento por miedo a no saber cómo meter tu vehículo. ¡Ya tienes la información así que ahora te toca practicar!