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Saber cómo cambiar la rueda del coche cuándo se viaja por carretera es un conocimiento bastante útil que te puede sacar de más de un apuro. Aunque la mayoría de los servicios de grúa y rescate en carretera son excelentes nunca viene mal tener un plan B para ahorrar tiempo y dinero. ¡Sigue nuestros consejos y todo irá como la seda!
Sufrir un pinchazo es algo desagradable que ocurre con mayor frecuencia de la que nos gustaría. Sin embargo, no todos los conductores se atreven a echar mano de los neumáticos de repuesto bien por falta de las herramientas adecuadas o por carecer de una idea clara de los pasos a seguir. ¡Afortunadamente eso ya se acabó!
En el equipo de Furauto hemos elaborado una pequeña guía práctica sobre cómo cambiar la rueda del coche para que todos nuestros lectores puedan sacarle partido en sus desplazamientos al volante. ¿Empezamos?
Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que se tiene todo lo necesario para reemplazar nuestro neumático reventado por uno nuevo. Esto es fundamental porque de otro modo podríamos quedarnos en mitad de la carretera con la tarea sin terminar. En suma, no queremos perder un tiempo precioso que se podría haber aprovechado llamando al servicio de grúa más cercano. Una vez que hemos situado nuestro vehículo en el arcén para no entorpecer la circulación se debe sacar del maletero lo siguiente: Un chaleco reflectante para que se nos vea bien y no ocurran accidentes, los correspondientes triángulos de señalización, el neumático de repuesto y por supuesto, un gato y una llave.
¡Hora de ensuciarse un poco las manos! Que nadie se asuste que esto es muy sencillo. Cuando ya te hayas puesto el chaleco y la zona en la que vayas a trabajar esté correctamente acotada con la ayuda de los triángulos tendrás que colocar debidamente el gato hidráulico.
Para las personas para las que la mecánica es un completo misterio cabe resaltar que la colocación adecuada del gato depende del vehículo del que se trate. Tener a mano el manual del fabricante sería una buena opción en este momento.
Después de poner el gato, pero sin elevarlo, se pueden aflojar las tuercas de la rueda usando la llave. Esa misma llave es la que te servirá en el paso siguiente para levantar el coche con el gato. Sólo es necesario que el coche llegue a despegarse del suelo así que no es imprescindible esforzarse hasta quedarse sin resuello.
Cuándo ya tienes el coche apoyado en el gato, por decirlo de alguna forma, hay que quitar las tuercas que sujetan la rueda y que ya has aflojado previamente. Recuerda, para quitar un neumático has de hacer girar las tuercas siempre en el sentido contrario a las agujas del reloj.
¡Ya casi has terminado! Debes poner la rueda de repuesto y apretar las tuercas. Esta operación es simple y puede llevarse acabo con la mano pero hay que tener mucha precaución. Si se ejerce demasiada fuerza puede darse la circunstancia de que el vehículo caiga al suelo con el consiguiente riesgo de accidente.
El último paso consiste en bajar el coche del gato y apretar de nuevo las tuercas de la rueda cuándo el vehículo esté en el suelo. Sin embargo, en esta ocasión tendrás que usar la llave. ¡Y listo! Ya puedes seguir tu viaje con tu rueda de recambio. No obstante, siempre es aconsejable para en la gasolinera o estación de servicio más cercana para revisar la presión de las ruedas.
Al contrario de lo que la mayoría de la gente suele pensar, cambiar la rueda del coche no entraña una gran dificultad ni precisa de una fuerza especial. ¡Ya no tienes excusas para que un simple pinchazo eche a perder tu viaje por carretera!